
-¿Te puedo pedir una cosa?-Sí, dime-No te acostumbres a mí. ...-¿Cómo?-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres a verme despeinada por las mañanas, ni a que te llame cariño o te diga Te Quiero. No te acostumbres a nuestros momentos de locura, y nuestros momentos a solas. No te acostumbres… enserio.-¿Y eso a que viene?-
A nada simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a
esas cosas si estás acostumbrado.Protegerme de lo que vendrá...Las ideas
en cabezas pequeñas son peligrosas, y mi cabeza es muy pequeña!
